21.11.09

Carta 4. Octubre 27. Día de los que no pueden esperar.

Querido Arándano.  No se si tus palabras tienen que ver con algo de moral o con física.  Nunca sé si me estás corrigiendo o solo intentas que descubra un mecanismo de este mundo impreciso.  Que mas da, sé que puedes quererme en mi inmoralidad o en mi absoluta ignorancia sobre la gravedad y demás asuntos sin trascedencia.

Ayer vi de nuevo a un hombre-cangrejo, justo cuando iba por la calle Santa Rita persiguiendo a los duraznos que tan mal te caen.  Iba un poco afanada e intenté seguirlo, así que me despedí de los duraznos dejándolos a su suerte y ahora me arrepiento un poco de ello, porque al parecer jamás llegaron a ninguna parte.  ¿Está mal sentirse culpable por unos duraznos que ni siquiera se dejan llamar míos?  Y mientras intentaba seguirle el paso al hombre-cangrejo aquel, me di cuenta que camina para atrás y me sorprendí... y luego pensé que si era un hombre-cangrejo era apenas obvio que caminara así y pensé que si hubieras estado ahí me hubieras dicho Miranda, niñita estúpida y si, me di cuenta que lo soy un poco sin proponérmelo..... pero el caso es Arándano, que no pude hablarle una vez lo tuve un poco cerca al menos para gritarle y decirle que me esperara.... y es que me atormentó el hecho de pensar que tal vez no tendría nada en común con él como para hablarle y que si me fijaba bien en su expresión sabría que nunca podría amarlo....... y como no amar a un hombre-cangrejo y si sentía ese desamor, ya todo habría acabado.  Me quedé paralizada, pensando si para aquel personaje significase algo puerta número 3, la logia de gatos, las cigarras, las historias que tenía para contarle.......  si alguna vez se habría detenido a observar alguna vez el transcurso de los duraznos, si alguien así podría enamorarse, si sabia regresar a casa, si prefería el mar a la tierra.  Por un momento pensé que si el hombre-cangrejo no quiere que me de cuenta de su vida y que por tanto yo no debería estar especulando más.  Y si no puedo saber de él, tal vez prefiero verlo muerto.  O inexistente.

Un abrazo, Miranda.

5 comentarios:

Manuel Lopez Cabrera dijo...

mmmm.....
el hombre cangrejo tendrá su coraza........

no puedo esperar, no puedo matarla y no puedo mentirme.....

tus palabras me quebraron, y he de agradecerlo......

La Falsa Alicia dijo...

gracias Manuel. Las cartas entre Miranda y Arándano estaban olvidadas ya en algún lugar de mi computador y decidí publicarlas, aunque no estaba muy segura de ellas......

Y bueno, esperemos que la coraza del hombre-cangrejo resista el egoismo de Miranda.

Manuel Lopez Cabrera dijo...

creo que si se quiebra......
mudara de coraza.........
los hombres cangrejos mudan de coraza......

La Falsa Alicia dijo...

Ahora después de unos días en el mar, vi a varios hombres cangrejo!! y creo que tu teoria es cierta!

Manuel Lopez Cabrera dijo...

mi coraza esta lista para ser despedazada por el egoismo de mi Miranda y todas sus demás fuerzas.
espero se quiebre .......
no puedo dejarlo medio roto .......
no me gusta dejar las cosas a medias......


p.d. vi el post de tus ojos. suerte, supongo que si lees esto (y alcanzas a ver las pequeñisimas letras de tu carta) , todo estara bien :)