29.8.09

Conversación médica.

17:25 Albert: como que elucubrando!!! no recuerdas lo que te dijo el doctor?
17:26 Yo: qué fue lo que me dijo?
ya lo olvidé
Albert: que nada de elucubrear!
que sino te subia la tension
17:27 y te bajaba la tripussylina
17:28 Yo: maldición
y ahora como ahgo para no elucubrar mas?
17:30 Albert: acaso no recuerdas lo que te enseñaron en la terapia?
joder niña eres la ostia...........
17:32 Yo: no, es que el siquiatra me daba algo raro y luego se me olvidaba todo
17:35 Albert: aaaaaaaaah pues sera eso, que hasta por una temporada te olvidaste de elucubrar
17:36 yo por una temporada tambien crei olvidarme de figamastumejar
17:37 Yo: uy y me imagino que se hinchó el riñón derecho de una manera dolorosisima
y entonces empezaste a chisgaretiar desde eso
ahora entiendo muchas cosas
17:38 Albert: ............ o cielos, tanto se nota?
Yo: si, ese color amarillo-candeluciento me hizo sospechar
pero no lo sabia muy bien
pero ahora que tu me lo confirmas
17:40 Albert: tendre que seguir una terapia de enflujimizacion intensa
17:41 sera lo mejor creo yo
17:44 Yo: [mmm, no creo, creo que deberías hacer un tratamiento natural engatuminizado, antes de enfluminizarte.... dicen que eso tiene frigopegorifizantes que alteran los gloculobalicitos....]17:50 Albert: pues hare esto, tomarme unas cervezas que dan el mismo resultado y salen mas baratas

Fragmento.

....El amor se muere.
El amor empieza a morirse –igual que nosotros- a partir del momento de su nacimiento.
El amor, nuestro amor, se muere con el renacimiento de tu memoria.

Yo no puedo precisar el momento exacto en que comencé a amarte, Maria-Marie, porque mi amor por ti solo pudo comenzar cuando tu decidiste empezar a amarme.

Bienaventurados aquellos contados elegidos, que comienzan a amarse simultáneamente y ponen a funcionar el motor del amor juntos, al mismo tiempo. No fue ese nuestro caso. En la mayoría de los casos no es así.

En el amor, casi siempre uno pregunta y otro contesta. Por lo general, el amor del que responde es el que muere primero.....

Mantra. Rodrigo Fresán.

27.8.09

FIDEL.

Cuando el médico le dijo que la operación era inevitable, Fidel no sabía si reír o llorar. Finalmente le tenía algo de cariño a ese riñón, pues era este él que le permitía absorber múltiples personalidades para encontrar el amor una y mil veces (incluso en un mismo día), pero sabía bien que por culpa de él, sus días como prestigioso abogado en una firma reconocida estaban contados.

Y es que básicamente se podría decir que genéticamente Fidel es una Fama en un 98%, pero ese 2% restante, enmarcado en el aquel riñón izquierdo de Cronopio, desequilibra notablemente aquel poco inmaculado organismo, presentando comportamientos particulares y poco apropiados para su mundo cotidiano.

En este, Fidel se despierta con la convicción de defender el orden establecido, se mira al espejo y cree en su infalible belleza. Da un pequeño pero contundente discurso frente al espejo y sale a cumplir con sus labores y obligaciones diarias. Para las 6 de la tarde, el riñón cronopio ha hecho de las suyas. Fidel ha perdido de nuevo su corbata, su fino reloj y en vez de eso se dedica a contar el tiempo con una alcachofa. Se cree poeta, escritor, farmaceuta y en algunos casos, perfecto traductor de niñas malas.

Por eso cuando Fidel despertó de la anestesia, supo que esa venda escondía el crimen sucedido. Pagó la cuenta del hospital, fue a la notaria mas cercana y se cambió el nombre a Camilo. Sabía que le iría mejor con ese.

Dicen las malas lenguas que Camilo, presidente de la Corte Suprema de Justicia, lleva consigo siempre un frasco con su riñón extirpado. Y de vez en cuando en las noches cuando encuentra niñas malas por ahí, dicen que se le puede oír susurrando con nostalgia su antiguo nombre, Fidel.

26.8.09

Mi Petronio.

Habría que aclarar que siempre me he considerado de espíritu rockero. Eso quiere decir que después de lograr sobrepasar una mala racha de mal gusto, víctima de mis escasos años y las telenovelas mexicanas como “Alcanzar una estrella” (primera y segunda parte), comencé una vida musical a principio de los noventa invadida por el grunge y la música alternativa, gracias a un hermano 7 años mayor, increíblemente melómano, del cual comencé a usurpar y conocer mucha música (pero no necesariamente todos los géneros). A mis 13 años, era un pequeño monstruo medianamente “radical”, que no tenía amigas para compartir sus gustos musicales, que se vestía un poco como niño con camisetas inmensas de sus grupos favoritos y muy alejada a cualquier intento de aprender a bailar lo que se “debe” aprender a bailar, que salsa, que merengue, que vallenato. No pude, creo que más por términos psicomotrices que por voluntad propia, así que supongo que ese hecho, ayudó a seguir alternándome en un mundo mas cómodo para mi y mi descoordinación. A los 16, mi pequeño mundo radical albergaba cierta fascinación hacia la música industrial, electrónica, punk. Estaba resguardada de aquello que torpemente denominaba “tropical”, “guapachoso”, metiendo en el mismo costal infinidad de música que tarde o temprano iba a tener que toparme en múltiples situaciones.

10 años después, el panorama aunque sigue siendo esencialmente el mismo, ha comenzado a ser filtrado por aquello que antes ni siquiera sabía que existía o miraba en muchas ocasiones con un desprecio ignorante. La situación comienza a ser mas diversa y por ende, mas divertida. Espero con ansía el concierto de Depeche Mode y mientras llega esa fecha, decido irme al festival de música del pacífico Petronio Álvarez en Cali. Todo un experimento si se tiene en cuenta mis antecedentes y el hecho claro que mi espíritu festivo tiene un horario bastante parco, más cuándo se habla de varios días donde se duerme poco y se baila y bebe mucho.

Viajé con Alejandro, y a nuestro encuentro, ya en Calí desde hace algunos días abriendo camino, estaba Erick, gran amigo de Alejandro, músico y nuestro perfecto contacto para sumergirnos en el festival. Llegamos a un pequeño hotel en el centro de Cali, un hotel barato, ambientado en las mañanas con música de Rocío Durcal y demás hits a alto volumen, con un viejo ventilador que no funcionaba y otro mas de combate que nos salvaba del calor intenso; un hotel que luego me daría cuenta está localizado en plena zona de tolerancia de los travestis y a 5 cuadras de los hoteles Camino Real y los Reyes, donde estaban hospedados la mayoría de músicos del festival. Es así como el parche está no solo en ir a la plaza de toros a los conciertos, sino en pasearse durante el día entre los pisos de aquellos hoteles e ir encontrando los diversos escenarios musicales improvisados en habitaciones estrechas y hacinadas de músicos y espectadores o en los mismos pasillos. Es ahí donde se encuentra esa parte del festival no tan politizada ni tan mediatizada, tranquilamente caótica y mucho más familiar. El parche está en el motopark del frente del Camino Real, que como su nombre lo indica es un parqueadero de motos, pero es eso y mucho más. Una pequeña tienda donde la gente se acumula a tomar cerveza y demás y las canastas vacías de cerveza hacen el papel de improvisadas sillas, donde la rumba se va prendiendo despacio pero segura, hasta convertirse en un bailadero “sabroso” y si llega la policía en la noche, bajan las rejas y te dejan ahí un buen rato.

Mientras tanto en la plaza de toros, el escenario es otro. Filas eternas que no sirven para nada, porque el que las hace, pierde el año (yo lo comprobé). Viche, arrechón y tomaseca, todos tragos caseros, envasados en botellas de aspecto sospechoso. Empanadas de piangüa, marranitas, alegrías. Un ambiente festivo y popular, mas suelto, mas desinhibido. Finalmente, siendo un festival de música del pacífico, Cali se convierte en el lugar de encuentro de lugares como Timbiquí, Guapi, Tumaco, Buenaventura, Patía Cauca, Quibdó, y por eso, cuando uno mira a la gente, es tan fuerte la presencia negra en todas partes. Es inevitable reconocer la belleza y la fuerza que abunda en ella (y no es por ser políticamente correctos ni entrar en esta onda de la moda de la afrocolombianidad). De repente ya en los conciertos, uno está en medio de ellos y sus bailes que se vuelven redes y atrapan y todos terminamos bailando en un corrillo, intentando seguir el paso con un pañuelo blanco en la mano o sin él. Y la noche va entre la marimba, la chirimía, el violín caucano y las nuevas mezclas. Si bien, prácticamente no tenía mucho conocimiento sobre lo uno y lo otro, siempre he relacionado más la música del pacífico con percusión y vientos, pero encontrar lo que ellos llaman violín caucano fue una gran sorpresa (si alguien quiere conocer más de esto, busque “cantaoras” del Patía).

Fueron 4 días para mi (el festival dura un poco más) entre viche (mucho viche, que cosa tan buena), calor, jugo de lulo, marimba, multitudes y muchas horas de pie, baile, extensiones de pelo, travestis, inmersiones, en las que me sentí un poco mas cercana a lo que siempre me ha sido lejano. Me sentí feliz de conocer, de disfrutar con lo que antes me negaba. Tal vez ahora soy una mezcla mas extraña y la vez mas normal supongo. Y que no se me malinterprete, sigo siendo inmensamente feliz con Pixies y Radiohead, pero puedo alternarlos ahora con la Pataleta del Brujo y Quitate de mi escalera de Socavón. Cosa impensable unos años atrás.









20.8.09

Every You Every Me

Por alguna extraña razón la mala leche me llena de tristeza.
Mientras se me quita, poesía a cargo de Brian Molko.

"Every You Every Me"

Sucker love is heaven sent.
You pucker up, our passion's spent.
My hearts a tart, your body's rent.
My body's broken, yours is bent.

Carve your name into my arm.
Instead of stressed, I lie here charmed.
Cuz there's nothing else to do,
Every me and every you.

Sucker love, a box I choose.
No other box I choose to use.
Another love I would abuse,
No circumstances could excuse.

In the shape of things to come.
Too much poison come undone.
Cuz there's nothing else to do,
Every me and every you.
Every me and every you,
Every Me...he

Sucker love is known to swing.
Prone to cling and waste these things.
Pucker up for heavens sake.
There's never been so much at stake.

I serve my head up on a plate.
It's only comfort, calling late.
Cuz there's nothing else to do,
Every me and every you.
Every me and every you,
Every Me...he

Every me and every you,
Every Me...he

Like the naked leads the blind.
I know I'm selfish, I'm unkind.
Sucker love I always find,
Someone to bruise and leave behind.

All alone in space and time.
There's nothing here but what here's mine.
Something borrowed, something blue.
Every me and every you.
Every me and every you,
Every Me...he

12.8.09

Lo dicho.

De mis múltiples voces, tengo una kamikaze que me traiciona a menudo. Es obvio de donde proviene. De un lado rancio y poco práctico del corazón, porque mi mente que se las juega mejor, sabe que si no tiene un buen caso entre manos, advierte inmediatamente que no podemos ir a juicio así. Si, se las sabe mejor, pero curiosamente, es el corazón el que termina adjudicándose todo poder de decisión. Y llego ahí entonces, sin poder jurar que nada de lo que creo es cierto, porque parto de impresiones y frases sueltas, que yo que soy la única testigo estaba en un estado entre dormida y despierta y solo eso, ya genera una duda implícita sobre la veracidad de los hechos. Y si, admito lo ridículo de mi posición y me retracto pero hablo de la intuición. Y vamos, que nadie cree ahora en la intuición. Así que el resultado es evidente, termino trasquilada, un poco avergonzada de mi irracionalidad, y claro, no puedo bajarme el título de paranoica durante un buen rato.

11.8.09

Color vs. Black

Surfing on a Rocket

Duermo profundamente. De repente despierto y encuentro mirándome al insomnio y pasamos dos horas cara a cara a eso de las 4 de la mañana. Dice que disfrute del sonido de los pájaros, dice que disfrute del amanecer. Y yo solo pienso en los misteriosos susurros y en lo hipócritas que son, y quisiera tal vez desenmascararlos, pero es una batalla perdida. Dirán aquellos susurros que estoy loca, que no estaba lo suficientemente despierta para discernir la realidad del sueño, que me lo estoy inventando todo, que es paranoia.

Time for flying rockets
For silver jets
For surfing bombs
Surfing on a rocket

Dos horas después de departir “voluntariamente” con el insomnio, el resultado es: No pienso bien, quisiera no tener que toparme con las 800 casas del trabajo, estoy semi-histérica y tengo muchas cosas que resolver en mi cabeza. Cuando hablo de cosas que resolver, hablo de cosas prácticas, de cosas que deben ser decididas hoy, para acto seguido, resolver otras. Después de anoche, no estoy segura de querer irme al Petronio. Después de anoche me metería en una burbujita a dormir en paz y dejar que las cosas sigan su transcurso y que yo no les estorbe.

Surfing on a Rocket