16.4.09

anatomicamente musical....

Love, etc. Su mano toca su panza, todo se agita, todo se mueve. Es el corazón-tripa que baila y como si no importara nada mas, hace ruidos escandalosos, desafina cada vez que intenta cantar y atropella al colon porque ahora quiere intentar bailar “hard jump”. Que mas da si se embriaga un martes en la noche…… que mas da si decide después solo comer gelatina de limón y coleccionar los feos muñecos que ahora vienen con su gelatina de la infancia (nunca será la misma ahora que es multivitaminica)…. Que mas da si ya no toma su medicamento y decide convivir con mas monstruos, bacterias y robots que en toda su vida donde cada año juiciosamente se purgaba para que jamás sucediera eso. Plasticine. Mis ojos vieron en los de él las mas hermosas mentiras que supo sostener durante tanto tiempo. Antes del mal de ojo, las lágrimas negras, la miopía y claro está, la ceguera. Su enfermedad era degenerativa, todos nos lo advirtieron y aun así, insistimos jamás en extirparlos. Que mas daba si invadía al cerebro, a la boca, la nariz puntiaguda. Jamás ibamos a decirnos en voz alta, que estaba enfermo. I bleed. Aquella hija de puta y su nariz enorme tenían su encanto. No respiraba bien y a veces solía roncar después de una película de terror. Pero esa manera de recostar la cabeza en el hombro y buscar instintivamente el olor del cuello y esconder ahí su enorme narizota (como si eso fuera posible) y decirte mientras tanto todas las barbaridades que en su estado de somnolencia no lograba filtrar su cabeza…… Pero era una hija de puta, y aquel día que la golpee, no paró de sangrar por 4 días. La sangre iba y venía y dejaba un rastro diciéndome clarito y con buena ortografía, que el hijo de puta era yo. Stinkfist. El dedo meñique de mi mano izquierda siempre acusó al dedo índice de mi mano derecha de oler raro. Siempre que el índice se perdía un rato y regresaba, el meñique anunciaba aquel aroma señalando al culpable. Las primeras veces, el índice solía sonrojarse, hasta que decidió confesar que ese olor era el hecho de estar enamorado. El dedo meñique jamás supo de quien.

No hay comentarios.: