1.11.07

El sórdido entendimiento del abandono....

Se desdibujada en aquel entonces a los insensatos pájaros que venían a estrellarse en mi ventana todas las mañanas. La puerta nunca se abría, y las cartas se iban acumulando. Supongo que todos querían contarme historias acerca de sus vidas, mientras tanto el ruido del televisor dialogaba con mi perro. La mañana siempre fue una pobre moribunda. Siempre quise verla morir, para saber como sería su entierro.........

1 comentario:

juanmosquera dijo...

y al día siguiente, para su condena, la mañana volvió a conocer la resurección